Los Talleres de Voz


Contenidos de los talleres de Voz Consciente de Ynarhú.  Septiembre 2019

Ejercicios de respiración para mejorar la voz

Una voz en el punto del grito puede resultar no muy agradable al oído y un problema para el aparato fonador aun cuando tenga algo agradable que contarnos o cantarnos. Y lo mismo sucede con una voz marcadamente nasal. Lo bueno es que nuestra voz puede educarse con algunos ejercicios simples.

Entrenamiento vocal: Respire en un tiempo natural contando hasta 5 … retenga suavemente en 3   y Espire igualmente en 5 así hasta 10 veces. Relájese lo mas que pueda esto le llevará muy poco tiempo y será muy saludable.

Continúe

Inspire almacenando el aire en la región abdominal. Ahora suelte el aire poco a poco utilizando el sonido: PRRR (y sostenga la R durante toda la exhalación). La P al principio de la enunciación nos ayuda a acomodar los articuladores de modo que la pronunciación de la R resulte marcada y nítida.

  • Chasquee la lengua desde los dientes superiores repitiendo el sonido SSSS y terminando con una T explosiva. Repítalo con el sonido FFFF y ShShSh durante la espiración.
  • Colóquese un lápiz atravesado horizontalmente en la boca y exprese lo más claramente posible su nombre.
  • Sin mover los labios cante de arriba abajo una de sus canciones favoritas.
  • Ahora continúe cantándola con la boca cerrada y súbitamente tápese con los dedos la nariz. ¿Puede seguir cantando? Claro que no, porque el sonido estaba fluyendo a través de los resonadores de su cavidad nasal. Este no es un pasaje recomendable para mantener una conversación de trabajo porque despierta la impresión de falta de vitalidad.
  • Con su tono habitual de voz diga las palabras “mi aventurero” (que contienen vocales). Ahora repita esa palabra pronunciándola en un tono más grave y en uno más agudo, sin falsificar la voz.
  • Imaginese que se coloca un caramelo sobre la lengua y continúe leyendo esta nota en voz alta. Al llegar a la mitad imagine que ubica el caramelo debajo de la lengua y continué leyendo en voz alta hasta el punto final.

Estos ejercicios refinan nuestra dicción, estimulan los músculos de la lengua (muchos de ellos se debilitan paulatinamente por vicios del habla o falta de respiración adecuada o falta de uso), trabajan las vibraciones vocales y mejoran la cadencia de nuestra voz. Estos y muchos mas en los Talleres. Atentos a nuevas fechas.

La Pelvis, la olvidada


10 ejercicios utiles para trabajar tu pelvis

La llaman la “bella durmiente”, pues la tenemos olvidada y adormecida. Pero la pelvis contiene nuestra energía vital y es el centro del ser y la postura.

Gloria Gastaminza

1. SIÉNTATE Y APOYA TU COLUMNA

  • Siéntate en un taburete plano y firme. Sentirás que te apoyas en el asiento a través de dos resaltes óseos. Son la parte más baja de tu pelvis: los isquiones.
  • Prueba a balancearte sobre ellos adelante y atrás, como en una pequeña mecedora. Cuando te sitúas en “equilibrio” sobre ellos la columna puede erguirse más fácilmente; son los “pies” de la columna. En inglés se llaman sitting bones y son el lugar en el que, al apoyarnos sentados, damos más facilidad esa la columna para encontrar sus curvas naturales.

2. PON LAS MANOS EN LA PARTE ALTA DE LA PELVIS

  • Ahora sitúa las manos en la cintura, con los índices hacía delante y los pulgares atrás. Déjalas resbalar por tu talle hasta que notes un tope óseo. Estás en la parte más alta de la pelvis, en las crestas iliacas; popularmente se las llama “caderas”, pero no son las articulaciones de la cadera. Con lo que sientes bajo tus manos -la parte alta de la pelvis- y el contacto con el asiento -los isquiones, la parte más baja- puedes hacerte una idea de la altura total de tu pelvis.
  • Prueba a balancearte como antes y podrás sentir que lo que pasa arriba siempre está en relación con lo que pasa abajo: ¡es el mismo hueso!

3. PONTE DE COSTADO Y LLEGA AL SACRO

  • Puedes también palpar las “caderas” o crestas iliacas tumbándote sobre un costado. Como los músculos del tronco estarán más relajados sentirás mejor los contornos óseos.
  • Sitúa tu mano, como antes, en la parte más alta de la pelvis, con suavidad, para poder percibir bien.
  • Recorre el hueso hacia delante: el camino óseo te llevará hacia el pliegue de la ingle, donde ya no se nota el hueso, pues un músculo lo cubre. Recórrelo luego hacia atrás: te llevará un poco hacia arriba y llegarás a la columna.

La pelvis se une al tronco a través de la columna, con la que comparte una pieza del puzzle: el sacro.

4. DE PIE, INCLINA EL TRONCO HACIA DELANTE

  • Sitúate de pie con los cantos de las manos sobre los pliegues de las ingles.
  • Inclina todo tu tronco hacia delante manteniendo la espalda rectilínea.
  • Flexiona un poco las rodillas para que te resulte fácil. En esta postura envolverás tus manos entre los muslos y la parte delantera de tu pelvis. Las yemas de tus dedos contactarán con una zona de hueso: es el pubis, el límite inferior de tu pelvis por delante.

El pubis es una articulación que une, por delante, los dos huesos simétricos de la pelvis a través de un fibrocartílago y que está firmemente estabilizada por ligamentos. La relativa deformabilidad de este fibrocartílago interviene en actividades tan cotidianas como el caminar o tan extraordinarias como el parto.

5. TÚMBATE Y FLEXIONA UNA PIERNA

Ahora vas a sentir los grandes músculos que gobiernan la pelvis por arriba. Detrás nacen los músculos de la espalda que, como enredaderas, “trepan” por ella para erigirla. A los lados y delante nacen los abdominales, que suben para contener las vísceras.

  • Túmbate, flexiona una pierna y deja que el muslo caiga hacia el abdomen.
  • La pelvis se despegará del suelo. Para evitarlo necesitas usar los músculos de tu espalda.

6. ESTIRA LA PIERNA Y USA TUS ABDOMINALES

  • Estira la pierna a ras de suelo.
  • La pelvis querrá despegarse. Para evitarlo, necesitarás tus abdominales inferiores.

7. PONTE DE LADO Y DOBLA LAS PIERNAS

  • De lado, con una manta entre las rodillas, dobla las piernas y observa tu pelvis. Si llevas los isquiones atrás (como arqueando las lumbares) se activa la espalda baja. Si los llevas adelante, los abdominales bajos.
  • Para dejar la pelvis quieta y mover las piernas (como en algunos ejercicios de Pilates) necesitarás la acción combinada de los músculos de atrás y de delante.

8. RECORRE CON TUS MANOS EL CONTORNO DE LA PELVIS

Ya puedes hacerte una idea del contorno de la pelvis por arriba: las crestas iliacas o caderas que desde atrás bajan hacia delante para terminar y dar paso a cada lado a los “pliegues de la ingle”, que por debajo son pelvis, es decir, hueso, pero que están cubiertos de músculo, y luego convergen en el pubis, donde el hueso emerge de nuevo a la superficie.

  • Traza con las manos sobre tu cuerpo varias veces este recorrido: el límite de tu pelvis por arriba.
  • Observa la inclinación que tiene. Puedes superponer un cordón o una banda elástica a ese recorrido y mirarte en un espejo. Es bastante sorprendente ver cuánto más alta es la pelvis por detrás que por delante y cuál es su orientación en el cuerpo.

9. LIBERA EL SACRO

El sacro (con el cóccix) es la unión ósea, articular, de la pelvis con el tronco, a través de la columna. Es una pieza compartida, un interfaz. Para que la columna pueda adaptarse se necesita una pelvis libre para moverse. Una pelvis poco despierta, adormecida, incide negativamente en la vitalidad de la columna.

10. MUEVE TU PELVIS EN PEQUEÑOS MOVIMIENTOS

  • Localiza el centro del pliegue de la ingle, un poco hacia fuera y arriba desde el pubis. Con la otra mano busca por detrás, a la misma altura, una pequeña concavidad en la nalga, en la parte exterior del glúteo. Dentro, donde se encontrarían tus dedos, está la articulación. Ahí la pierna, el fémur, se une a la pelvis.
  • Mueve tu pelvis en pequeños movimientos sobre tus piernas (dobla un poco las rodillas) y trata de percibir y representarte el movimiento articular en ese lugar. Hazlo en un lado, párate un instante a sentir cómo te plantas sobre esa pierna y si es diferente a la otra. Y repite al otro lado.

Descubre tu pelvis

Las pequeñas exploraciones que se proponen quisieran ayudarte a conocer y sentir dónde está la pelvis en tu cuerpo, cuáles son sus fronteras, con qué se relaciona en el cuerpo. Si las haces tranquilamente y las renuevas de vez en cuando te ayudarán a tener una mayor conciencia de esta zona en tu día a día. Es solo un comienzo.

Quizás te apetezca apuntarte a clases de pilates, chikung, yoga, taichí, danza oriental, meditación taoísta o cualquier otra práctica en la que la pelvis sea central. Pero antes de eso hay que conocerla, clarificarla, colorearla y sacarle brillo en la representación de nuestro cuerpo.

Tenerife 11 de Mayo Taller “La Voz como instrumento”


Ya estamos recibiendo solicitudes, reserva tu plaza ya, es una oportunidad única para aprender y reconocer los beneficios del canto o del uso de la voz bien dirigida acorde con tus emociones y las ganas de hacer buenos progresos, variedad, color, afinación, liberar tu voz estirarla, respirar con libertad, beneficios particulares, relax y canto natural. 625789196.

LA VOZ Y EL SONIDO


LA VOZ Y EL SONIDO COMO VIA DE SANACIÓN.

El sonido y la voz pertenecen a cada pueblo y cultura, a cada individuo desde los tiempos ancestrales.  Cada voz es única. Todos los pueblos que aún han conservado la capacidad de recordar continúan usando la voz y el sonido,  ejecutado con instrumentos sencillos,  para sanar cuerpo y alma.   Indegenas del alto Orinoco utilizan hoy dìa  su voz y una maraca en sus rituales.  El sonido se considera medicina.

El sonido y la música son naturales en todos los seres vivos aunque si no lo practicamos sencillamente lo olvidamos.  Se ha instalado en nosotros la creencia de que el desarrollo de la voz y de la propia musicalidad es para otros, o aquello de que no cantamos bien, o que no te gusta tu voz.   Muchas personas adultas tienen fijada esta creencia en la mente pero no es verdad.

La buena noticia es que podemos dejar de creer en esto, y solo si asì lo deseas, en tan sólo los primeros minutos de una sesión de cantoterapia, un trabajo vocal  simple. Puedes   recuperar el poder de tu voz sintiendo libertad, soltura, felicidad, equilibrio y mucho mas. Algunas personas necesitan mas tiempo como es natural.

El sonido es pura magia, puede ser utilizado para ayudar en numerosos desequilibrios físicos, psíquicos y emocionales.   En las clases o talleres  aprenderemos a descubrir  uno de los instrumentos más poderosos  que tenemos:   NUESTRA PROPIA VOZ.

En estas paginas vas a ir familiarizandote con el método, hacer por tu cuenta algunos ejercicos y algunas historias que te haráncuidar y tomar consciencia de tu voz.

He estado meditando mucho sobre la capacidad de sanación del canto. ¿Qué es sanación con la voz ? Durante mucho tiempo he sido muy prudente con este concepto.  SANACIÓN es un concepto poderoso, que en el fondo de nuestra alma, todos buscamos.  Sanación es comprensión, conocimiento profundo, aceptación, reconciliación, armonía, amor y respeto auténtico por uno mismo.  De este modo sí, es posible la sanación.  Hay muchos caminos para la sanación, cada uno ha de encontrar el suyo,   sin embargo no conozco a nadie que haya transitado el camino del descubrimiento de  su propia voz y que no se haya encontrado con estas riquezas en un grado u otro.

Vengo de una familia venezolana del sur, en ella la música, los cantos y los  cuentos eran tan naturales como cualquier otra ocupación,  expresarse era como comer, contando las batallas del día o los sueños, que por locos que parecieran los compartimos juntos, la alegría se dejaba sentir de muchas maneras, tararear, silbar, bailar o cantar, era lo común. Por las  tardes, mi abuela igual que algunas vecinas del pueblo, sacaban sus sillas a la calle y las recostaban de la pared, para tomar el fresco y conversar, era una costumbre en  muchos pueblos, cada una y desde la acera contaban sus anécdotas o algunos  cuentos, a veces fantásticos otras veces muy reales,  pero mi abuela cuando contaba algo las hacía callar a todas, era su voz lo que realmente  atrapaba, ella de alguna manera con esa forma pausada y convincente les tranquilizaba, y esperaban el final de la historia con igual ilusión. A veces la llamaban para acompañar y despedir a algún vecino moribundo, ella como sanadora natural utilizaba todos sus recursos en aquella única sesión. Era una mujer admirable y siempre decía la palabra es muy poderosa, hay que saberla usar.

Algunas tardes practicaba mis canciones en la calle, todos los que pasaban por delante escuchaban sonrientes  y eso me daba alegrìa, era mi público fiel, aunque en ese momento solo era un guiño al arte,   cantar fue una salida fácil para acompañar los ratos de soledad de mi infancia, más adelante pude trabajar y vivir del canto.

Tengo el testimonio de muchas personas que han encontrado, más bien, reconocido su verdadera esencia amorosa a través de su voz, del canto, de haberse dejado sentir por su sonido arrullador o por el el sonido  de cuencos, flautas y cuerdas conectadas al amor y a la belleza. Mi hijo con 5 años escuchaba el tema de una película de F Zeffirelli, “El Campeón” su música es de una tristeza absoluta y lloraba escuchando aquel pasaje. La primera vez que fuí a ver una Ópera vì  El fantasma de la Ópera, en un Teatro de Los Ángeles, y deje que esas voces maravillosas me tocaran el corazón, me hizo llorar varias veces!    más adelante, en varias de mis actuaciones me comentaban que sentían especial emoción en diferentes momentos de mi actuación, pude entenderlo finalmente y guardé  muchas sensaciones que ya iré compartiendo. En El Paraninfo de la Universidad de La Laguna, un señor, hindù o al menos eso me parecía, estaba en un Concierto que para nosotros era uno más, muy tradicional, natural y eso si muy hermoso, lleno de recuerdos por Venezuela y su gente, y tradiciones,  cerró los ojos durante casi todo el Concierto, al final me acerqué y le dije: me ha llamado la atención que cerrara usted los ojos y me respondió, estaba conectado, escuchandote con mi corazón, llegue alterado, disgustado y me voy reconfortado  y alegre. Allì comenzó todo.

Muchas veces me ha dado pudor de confesar el lado trascendente y espiritual que contiene la voz.  Pareciere que decirlo cerrara las puertas a las personas que no sienten ese lado espiritual de la vida, y sin embargo,  con el descubrimiento de la voz propia y colectiva, se pueden abrir a experiencias intensas y profundas, que nos hacen saborear la esencia de la vida.

El canto es sólo un medio, y la voz un instrumento, tan seguro y poderoso como cada uno de nosotros seamos capaces de descubrir. En los talleres y encuentros se facilita ese modo de descubrirse uno mismo y a los demás.  La voz y el sonido compartido nos descubren una fraternidad hermosa y sana.  Es fácil al menos descubrir la belleza y el amor que compartirnos a través de la voz. 

Podemos aprender  a modular nuestra voz para utilizarla en aquellas áreas que necesitemos sanación.  La conciencia corporal nos hace sensibles a aquello que de otro modo se nos pasaría.  Y todo ello a través del trabajo de respiración, de sonidos vocálicos, cantos naturales y mantras o cantos sagrados. Apoyados en el silencio que nos abre un espacio para la contemplación y la conciencia.

Nos podemos apoyar en el sonido de diferentes instrumentos como: piano, cuatro, ukelele, guitarra, laud, tambores,cuencos tibetanos, de cuarzo, crótalos, flautas y otros instrumentos etc.  Las sesiones de sanación por el sonido son potentes cuando permitimos profundizar en ellas y darnos el tiempo que nuestro cuerpo, emociones y alma necesitan para abrirse y florecer.   Recibir periódicamente unas sesiones de sonido sin duda nos harán “viajar” y reconocer la esencia. De este modo podemos recuperar la salud, entendida de un modo amplio.

 

Cual de estos errores cometes cuando cantas?


Tu puedes evitarlos para no crearte luego problemas en tu voz.

1 El esfuerzo se nota en tu cara y en tu cuello? Eso se traduce en falta de técnica. No debes llegar al límite sin haber estudiado primero y descubrir hasta donde puedes llegar, para que luego no estés forzando exageradamente tu garganta. Es preferible bajar un poco el tono. Los nódulos pueden hacerte una faena.

2 Cantar con la mandíbula caída, el sonido generalmente es pesado, no es agradable al oído, además te carga toda la zona del cuello, no es bueno para tu voz. Si quisiera lograr un tono más bajo utiliza los resonadores del pecho por ejemplo, y si intentas con esa forma un tono alto seria un esfuerzo máximo y también dañino. No abras tanto la boca.

Si quieres relajar la garganta lo mejor es un buen bostezo.

3 Mantener una buena postura en escena. Fija bien la postura de tu cuello y coloca el micro a tu altura y en tu beneficio. No adelantes la cara hacia el micro, al contrario acerca el micro hacia ti.

4 Balancea o equilibra el repertorio de modo que haya espacio para reponerte de un tema fuerte a otro más suave. Algunos temas más delicados exigirán más esfuerzo más control.

5 Cuando hayas avanzado en el repertorio y sientas que tu voz no es la misma que la del principio, recurre a la fuerza corporal y veras como relajas las cuerdas de inmediato. Son trucos aprendidos de la experiencia. Tu cuerpo te ayudará a llegar a esos tonos más altos o más exigentes.

6 Práctica siempre frente al espejo antes de presentarte para que tengas idea de como te verá el público y te quitarás esa curiosidad ….estaré bien como me veran? Me conviene más este lado o este otro, hago más muecas de la cuenta? Mis manos están más que inquietas?

7 Mientras estés cantando no tomes bebidas  frias si no estás entrenado para ello, cuida la temperatura de tu garganta  porque estará caliente mientras estés cantando. Conviene agua natural o si estás acostumbrado a alguna infusion suave sin azúcar también puede ser  útil. Protégete la garganta al terminar de cantar  y aprende ejercicios de enfriamiento vocal. Así tu voz durará muchos años.

Recuerda es falso que el alcohol te ayudará a cantar mejor, al contrario te secará la garganta, tampoco un café o bebidas lácteas o gaseosas. Cuida tu alimentación.

Espero que estos consejos te ayuden en tus cuidados con la voz.